La magia del recorte
En mis primeros retratos con la Sony DSC-H2 me pudo haber ido mejor. Saqué algunas fotos buenas pero apenas estaba aprendiendo y las condiciones de luz no eran las óptimas. Me sentí como aprendiz de conductor en medio del periférico de la Ciudad de México en hora pico.
Por otro lado, mis amigos Tomás y Sonia son sujetos difíciles de retratar. Es difícil obtenerles una buena sonrisa. Les tomé bastantes fotos pues estaban celebrando un evento ellos. Sin embargo, encontré sus expresiones más bonitas en esta foto:
Me encanta la risa de Sonia. Decidí cortarla y eliminarle las gotas en la camisa a Tomás — era la época en la que llovía mucho en Juárez.

Me hubiera gustado no tener tanta profundidad de campo en la foto, la profundidad de campo es el área de la foto que sale bien enfocada. Tomás y Sonia salen súper pegados al fondo y el fondo es muy distractivo. Se dice que una buena foto sólo debe tener un sujeto y aquí mi sujeto es la pareja. Para crear profundidades de campo pequeñas hay que usar el modo retrato que traen algunas cámaras o, si tu cámara te permite el modo manual o modo prioridad apertura, poner la apertura en f/4.0 para arriba — o sea, f/2.8 y f/2.0.
Otra punto sería usar lo máximo de tu zoom que puedas usar. En esa ocasión estaba a 3 pasos de mis amigos y no pude usar mucho zoom por eso se pegó tanto el fondo.
Pero bueno, bendito el cuarto digital.
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