Ego
Al momento de tocar la pieza de comunión la toqué muy lenta.
Él: ¿Como que te relajaste mucho no?
Yo: ¿Se te hace?
Él: Tocaste muy lento la comunión.
Yo: No, lo que pasa es que la ensayamos más rápido y se nota la diferencia.
El ego siempre tiende a decir que yo estoy bien y el otro está mal. Por medio del juicio — bien versus mal — nos separamos de todos fácilmente.
En este caso, note al ego dentro de mí. De que está cabrón, está cabrón. Dicen los que saben de espiritualidad que el primer paso es darse cuenta. Por eso lo del Buda panzón sonriente, porque cada vez que detectaba al ego se soltaba riendo… sabía que esos pensamientos los generaba el ego. Al enfocar al ego, éste desaparece.
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