Arrivada de Los Pilotos
Va el segundero caminando y acercándose a la marca de la media noche con la que oficialmente empieza el viernes en esta parte del mundo. Es jueves, jueves 13 de agosto de 2008 y veo a mis amigos con una cara de jóvenes enamorados.
Hace apenas un rato sonaron las últimas notas del tema Mil Millas y con ellas se terminó el concierto. Nos hemos bajado del escenario; por la parte izquierda se bajaron mi esposa Diana, Noel, Ramón y por la parte derecha nos bajamos Gerardo y yo. Con los ojos todavía tratando de identificar formas y figuras recibimos las primeras muestras de felicitación y alegría mientras amigos y familiares nos rodeaban con sus brazos.
De la misma manera que se siente al bajarte del paseo en una montaña rusa así se sentían Los Pilotos — Noel, Gera y Ramón — con ese sentido de realización, de haber completado un proyecto después de tantos contratiempos y tantas subidas y bajadas emocionales. Si algo tienen esas montañas rusas es que son dispositivos perfectos para crear momentos espirituales porque siempre crean espacios donde tu mente no piensa en nada, en absolutamente nada y tu cuerpo y tu espíritu sólo se dedican a vivir, a sentir el mundo. Precisamente así anduvimos todos al bajarnos y saludar a la gente. Al menos en ese rato, no circulaban ideas, pensamientos o preocupaciones; cada piloto estaba infestado por un satori de gozo y se dedicaba a sentir la vida solamente. Ya no importaron los errores en los ensayos, la cantidad de gente que fue, la calidad del sonido, la afinación de los instrumentos, la producción videográfica realizada en vivo o la transmisión del evento por la red. No importaba nada. No había ningún pensamiento.
Ramón llegó a decir “no quiero que termine esta noche” y vaya que se me hace raro porque con todo lo que transpiró durante sus solos en el tema que cerró el concierto bien se pudieron llenar 3 cubetas. Me pongo a pensar si fue tan grato para la audiencia como para la banda pero también creo que no pudo haber sido de alguna otra forma. Todos los elementos del sistema se juntaron de forma armoniosa de la misma forma en la que se plasmaron en el álbum que por primera vez estuvo a la venta ahí mismo durante el concierto.
La primera vez que le extendieron un bolígrafo en una mano a Noel y en la otra mano el CD fue como cuando te confunden con otra persona; después de un momento de perplejidad comenzaron Los Pilotos a firmar autógrafos. Aunque el garabato fuera el mismo que plasman al firmar los vouchers de su tarjeta de crédito hoy lo hacían con una motivación totalmente distinta; digamos que por primera vez lo estaban gozando.
¡Enhorabuena a Los Pilotos! ¡Qué sigan disfrutando los frutos de sus esfuerzos! ¡A seguir volando! Gracias por dejarnos, con esta experiencia, acariciar el aire del cual están compuestas las nubes. Gracias por el vuelo.
Agosto 21st, 2008 at 6:37 pm
Hola.
Hace poco escuche unos podcast del pozo tecnico, solo que eran de temas relacionados con programación, son divertidos, decian cada tonteria, que en media oficina no se podia ocultar las risas de quienes los escuchaban… sobre todo cuando estaba el chefi.
Al parecer ya cambio mucho el tema, ahora es de musica.
Solo quiero felicitarte, porque por lo menos los podcast que escuche eran buenisimos.
Si tienes mas podcast de programacion, me gustaria poder bajarlos.
Saludos.
Agosto 26th, 2008 at 7:56 am
Felicitaciones a todos los pilotos por emigrar con su vuelos a esas tierras de ensueño que solamente llegamos a conocer cuando verdaderamente estamos disfrutando de lo que hacemos, me da mucho gusto por todos ustedes, ¡enhorabuena!