Segundo año en Microsoft
Junio 5th, 2008 Carlos MadrigalHoy cumplo 2 añitos
Hoy cumplo 2 añitos
Hoy fuimos a tocar a un lugar nuevo: Angelica’s Bistro. Es un restaurante peculiar pues parece una fusión de una casa de antigüedades con una cocina. El lugar tiene un aspecto de tienda de un pueblito que está en el centro de la nada y que vende puras cosas antediluvianas. En las paredes puedes ver un montón de pinturas enmarcadas y algunos muebles con vajillas y cristales. Todo tiene una etiquetita con números de al menos 3 cifras. Cuidado es lo que debes de tener al andar para no ir a tumbar nada. No creo que quieras salir con una cuenta de 500 dólares cuando lo único que comiste fue una ensalada César.
Después de probar el sonido bajamos como grupo. Empezamos. “La noche”. Un canto folclórico sin música pero con la magia que cautiva a la audiencia. Al terminar el último soplo musical David comienza a interpretar algunas notas en su guitarra.
Fue una noche flamenca en Angelica’s Bistro. Baile. Pasión. Fuerza. Destreza. Cante. Color.
La clientéla abarrotó el lugar. Los meseros disfrutaron de las torpezas que se dan cuando el lugar está repleto. Hubieron muchos aplausos. Muchos gritos. Y hasta el coro que suena “encore” que viene siendo el equivalente a “!otra, otra!”.
Estamos en friega procesando las fotos del último trabajo. Creo que ya hemos logrado acelerar el flujo de trabajo. Ojalá salgan en esta semana las 250 que vamos a entregar.
Hoy cortamos comunicación con el mundo. Ni al coro fuimos. Después de una semana tan ajeteadra quisimos hacer un alto. Así que nos ahorramos toda la idiosincrasia — ¿o será “indiosincrasia”? — del coro y su coordinador.
Hasta carne asada hicimos. Carne como en el norte. Carne con sus papas asadas y un poco de mantequilla, sus cebollitas envueltas en aluminio también y luego servidas con un poco de sal y limón. Jalapeños en el asador y las tortillitas de maíz haciéndose taquitos con el Rib Eye marinado con solo sal, pimienta y cerveza. Mientras se asaba todo eso, cheleando agusto y disfrutando del clima, de los olores y de la comida.
Y como diría Noel, pero ahora usado literalmente, “al final del día” hasta vimos Las Crónicas de Narnja. Ya no nos acordábamos de la primera y, antes de ver la segunda, rentamos la primera.
La compu de escritorio tiene 2GB más. Debe comportarse mejor con tanto manejo de fotos.
Hoy de todas formas salí tarde de la chamba. Ha sido una semana más pesada de lo normal.
No traía ganas de aguantar al coro hoy así que decidí no ir. Aproveché ese tiempo para restaurar la lap. En el trabajo compré el Windows XP Home Edition por 25 dolaritos gracias al descuento de empleado. Perdí la llave de producto del Windows XP Media Center Edition 2002 que tenía. No quiero ponerle Windows Vista ni tampoco quiero atascarle servicios que nunca uso, así que Home Edition me es más que suficiente. Esa lap está destinada para trabajar con fotos y audio. Cualquier programa adicional como Outlook, los servicios de Media Center, iTunes, Quicktime solo instalarán servicios de Windows que hacen todo más lento.
Mi lap hoy no quizo arrancar. Buuuu. Ojalá no pierda los datos, ni las fotos de Los Pilotos (las que había procesado, las originales están bien respaldadas), que solo pierda el tiempo para echarla a volar.
Ando echándole un ojo a armar un escritorio por menos de 700 dólares, con dos disquitos duros y silencioso, como para podcastear y grabar música agusto.
Hoy compramos las acciones Totally Rad para Photoshop CS2+. Después de ver algunos videos y jugar un rato con ellas me puedo dar cuenta que en verdad nos van a ayudar a acelerar el flujo de trabajo.
Aparte de eso, estoy trabajando con las fotos de Los Pilotos para definir su portada y ver qué onda con las plantillas de DiscMakers.
Este domingo sí que estuvo variado. Estamos “maqueteando” — creando la maqueta — de una nueva rola de Jorge Faustmann. Por ahora, se llama Uxoriuos. Es una pieza que empieza con un poco de jazz de los 40s y se transforma en una bossa nova.
El estilo de grabación de Jorge Faustmann Band — en falta de un mejor nombre, así me voy a referir a la banda, o también como JFB — es como el de una sesión de puritito jamming. No hay mucha estructura. Me gustaría que hubiera, siento que las piezas pueden volverse más sólidas musicalmente hablando.
En esta pieza grabaron guitarra de nailon y eléctrica (jazzy) al mismo tiempo. Luego agregaron bajo, teclados y al último agregué cajón. Ahora estuve probando con mis micros Nady condensadores de diafragma pequeño. La verdad no estoy muy convencido de ese sonido, se escucha muy agudito. Tal vez vuelvo a grabar con uno de diafragma amplio además de los otros dos para darle más cuerpo. Creo que por primera vez experimenté problemas de fase al grabar.
En misa, pues aburridón. Se supone que yo iba a jammear algunos requintos pero terminé tocando la guitarra armónica — por tercera vez consecutiva… les digo, para qué sirven los viernes entonces. De pilón, parece que la desaceleré mucho a la hora de la hora. El coro no se la esperaba así de lento aunque no se escuchó mal. Hubo algunos problemas de comunicación al final y nadie entró después del puente y Noel y yo terminamos la pieza.
Saliendo de misa, nos fuimos a Dave & Busters y jugamos un rato billar — que hacía como 3 años que no jugaba — juegos de video y el mentado shuffleboard. Me encantó este último juego. Cuatro pesas por equipo que tienen que ser deslizadas de un extremo de la mesa al otro sin caerse. Gana el que tenga la pesa más al frente. Así de simple. Así de adictivo.
Hoy fue un día pesado. Nos avisaron que tuvieron un error de planeación que reduce en 3 semanas la etapa de codificación. Aparte de tener tan solo 5 días para terminar el código tenemos también una locura y una prisa tratando de ver qué se corta, qué se queda. Por eso, se declaró a última hora otro miércoles de adicción al trabajo: a chambear hasta noche y a comer en la oficina.
En la mañana recibí un correo de esos cargaditos de emoción, de esos que te hacen sentir cosas por su mala vibra.
Pa’ pronto, a tratar de practicar la idea central del budismo: desapego. Es fácil sentir, pero es difícil sentir lo que sientes. Me explico, es muy fácil enojarte, hacer rabietas y mentarle la madre a las personas. A eso me refiero con sentir, a sentir las emociones. Lo difícil es experimentar todos los cambios que uno tiene ante tal sentimiento.
Tan pronto ví el título del correo y con el primer destello del mensaje en mis ojos, todavía no lo había leído por completo, capté casi por ósmosis la mala vibra contenida en él, sentí luego una descarga de quién sabe cuál químico u hormona. Enseguida, a una velocidad estrepitosa, el cerebro hospedó miles de pensamientos. Es como si de repente, el cerebro se clonara en varios para poder generar miles de pensamientos al mismísimo tiempo; claro está, todos ellos alimentados por la rabia y enfocados a alimentar a la propia rabia.
El hecho de ser humano nos condiciona a caer en un ciclo donde el sentimiento produce pensamientos que refuerzan al sentimiento que a su vez generan más pensamientos que vuelven a reforzar al sentimiento que …
Eso es precisamente lo que me gusta del budismo que te hacer estar consciente. A fin de cuentas, no eres tan libre como piensas, con dios o sin dios, sigues atado, de jodido, a tus emociones y a las reacciones químicas y biológicas que suceden en tu cuerpo. Es fácil soltar un chingadazo, es díficir dejar ir y frenar en seco todo el proceso que se activa, la mayoría de las veces, sin darte cuenta para que termines vulgarmente enojado.
La próxima vez que me enoje o me ponga muy feliz quiero sentir lo que siento.