un diario de un aprendiz de vida, fotografía, audio y música

Ego

Mayo 11th, 2008 Carlos Madrigal

Hoy, 11 de mayo, segundo domingo de mayo, Día de las Madres en algunos países incluyendo EEUU, tuvimos que tocar “Las Mañanitas” para todas las mamás.

Ella: ¿Cómo toco estas percusiones?, ¿con un tun-data?
Él: ¿Cómo las vas a tocar así? Tócalas diferente.
Yo: Si la guitarra la vas a tocar con tun-data, toca las percus igual.
Él (digiriéndose a mí): Pues entonces agarra tú la guitarra y tócala como tú quieras. A ver si es cierto que le puedes cambiar el estilo. A ver, ¿cómo la tocarías tú?
Yo: Nadie está hablando de cambiar la guitarra, sino las percusiones…

El ego es la parte de nosotros que siempre nos pone como víctimas. El ego usa el juicio — la distinción entre bien y mal — para separarnos. Nadie hablaba de cambiar el ritmo de “Las Mañanitas” y resultó que “Él” se puso en el centro del universo de víctima.

No estoy juzgando. Estoy haciendo notar lo fácil que es caer en las actitudes egoístas. Sin darte cuenta, ¡pum! entras en modo defensa…

Ego

Mayo 11th, 2008 Carlos Madrigal

Al momento de tocar la pieza de comunión la toqué muy lenta.

Él: ¿Como que te relajaste mucho no?
Yo: ¿Se te hace?
Él: Tocaste muy lento la comunión.
Yo: No, lo que pasa es que la ensayamos más rápido y se nota la diferencia.

El ego siempre tiende a decir que yo estoy bien y el otro está mal. Por medio del juicio — bien versus mal — nos separamos de todos fácilmente.

En este caso, note al ego dentro de mí. De que está cabrón, está cabrón. Dicen los que saben de espiritualidad que el primer paso es darse cuenta. Por eso lo del Buda panzón sonriente, porque cada vez que detectaba al ego se soltaba riendo… sabía que esos pensamientos los generaba el ego. Al enfocar al ego, éste desaparece.