Hoy quise jugar con un tutorial para crear imágenes que simulan película infrarroja. Lo chido del infrarrojo — sí, con doble erre — es que el verde se vuelve blanco.
Además quise probar un paso a blanco y negro sin tanto contraste que vi en esta foto.
Esta foto la tomé mientras probaba las cualidades de video de mi cámara compacta, Olympus FE 280. Luego la monté a Photoshop y me puse a jugar un rato con ella y se me hizo cómico el resultado.
El Blue Demon, el mero mero petatero, lo tengo en mi escritorio. Para no cansar la vista, levanté el monitor con algunos libros y de ahí salió la toma. Sin querer, voltié y se me hizo como un fotograma de película de Blue Demon contra todos los geeks programadores que andamos por allí.
Otro día gris y lluvioso. Pero este tiene algo de especial. Hoy fuimos a entregar el primer trabajo fotográfico en el que nos involucramos; no el primer trabajo que entregamos, sino el primero que hicimos. Sí, hasta ahora lo pudimos entregar. Entre la urgencia de otros trabajos que sí nos pagaron, la producción de Levitate, la hueva total y otros factores de impresión, nos movieron la fecha hasta hoy.
De hecho, mi esposa y yo podcasteamos un poco sobre algunos aprendizajes con respecto a los 10 puntos para estropear una boda. Bueno, les hablo de este mismo trabajo.
El trabajo consistía en cubrir una serie de fotos casuales, fotos de algunas despedidas de soltero y las fotos de la boda de T y W. Las fotos casuales las hicimos en un parque cerca de mi oficina. Las fotos de la boda fueron en la Basílica de San José y en otra iglesia en Santa Clara. Todo el trabajo se organizó y retocó ligeramente (balanceo de blancos y exposición) con Lightroom. Los retoques más serios se hicieron en PS (colores, proceso cruzado, escaneos de Lomo, blancos y negros, viñetas, etc).
Luego imprimimos cada foto en 4×6 en papel opaco para verificar que los colores estaban bien. Claro que siempre hay correcciones que hacer.
Luego se diseñaron las páginas del libro una por una totalmente en PS. No nos gustan las plantillas establecidas. Tuvimos un poco de reto al combinar las fotos de la Lomo Supersampler con un par de fotos de la Rebel; el reto estuvo en que al ojo de un simple mortal se parecieran mucho.
Luego se mandó a imprimir el libro y nos dimos cuentas que nos faltaron todas las fotos casuales. De perdida tenemos ese libro como muestrario.
Hoy entregamos el libro con todo, todas las fotos de prueba y un DVD con copias digitales. Todo esto en una cajita muy mona.
No cobramos ningún cinco, era nuestro primer trabajo, nuestras primeras experiencias y había un fotógrafo oficial.
Dentro de la charla con nuestros amigos, salieron a relucir las fotos del fotógrafo que sí cobró… dejaron mucho que desear. Parece que Pito Pérez las tomó… todas ligeramente amarillas… no se balancearon bien los blancos y en muchas había objetos raros saliendo de la cabeza de los sujetos (plantas, palos, techos). Todas las fotos eran tal cual salen de la cámara. Hubo una a blanco y negro que fue producto de una simple conversión a escala de grises. Sin vida, sin expresión, sin dinamismo. Para los que escucharon el podcast, recordarán que eran puras poses diseñadas arbirtrariamente por el fotógrafo y en algunos casos chocando con las costumbres de los sujetos. Por ejemplo, el novio no es cristiano… el fotógrafo, a pesar de estar advertido, se aferró en tomar una foto donde el papá del novio le da la bendición a su hijo.
Hoy es una fecha para celebrar, celebramos que entregamos nuestro primer trabajo y que observamos un espacio donde cabe nuestro esfuerzo.
El viernes pasado me puse a jugar con la cámara y en 5 tiros obtuve una composición muy agradable. Se me ocurrió montar la cámara en el trípode y fijarla en modo de exposición manual. Después de ajustar la longitud focal del lente kit a 21mm puse la apertura en f/6.3, el tiempo en 1 segundo y la sensibilidad en 100. Para congelar la acción activé el flash para rebotarlo en el techo.
Primero acomodé el cajón para darme una idea de la composición. Luego me monté en el y tomé una foto con el temporizador de la cámara. Fui a revisar la foto y ajuste la posición del cajón para una segunda toma. Luego fui por la guitarra pero no quité el cajón de la escena, de esta manera me daría una cuenta de donde estaba el primer “Carlitos”. Luego me tomé la segunda foto. Luego fui por los bongós y tomé la tercer foto.
Este tutorial está bueno y muy sencillo. Suaviza muy bonito la piel. En las revistas lo veo mucho.
1. Duplicar capa original.
2. Desaturar la capa duplicada (convertirla a grises) usando Image->Adjustments->Desaturate.
3. Posterizar esa misma capa con unos 5, 6 ó 7 niveles usando Image->Adjustments->Posterize.
4. Aplicar desenfoque gaussiano a la capa posterizada para suavizar las fronteras de los tonos de gris.
5. Cambiar el modo de fusión de la capa duplicada a "Overlay/Superponer".
Me he venido dando cuenta que para que una foto cautive, necesitas tanto de una buena captura como de un buen pos-proceso.
Que conste que esto que digo lo digo en términos prácticos para un aficionado así como yo que no pretende echar toda la plata por la ventana comprando una cantidad enorme de equipo. Yo solamente busco divertirme y evadir los pleitos puristas…
En las últimas búsquedas de imágenes, procuro tener una captura decente en mi sencilla Rebel XT. Quiero tener detalle en la foto. No busco que salga perfecta, ni me preocupo, ni me frustro. Trato de no tener luces reventadas en zonas clave.
Al llegar a la casa, después haber descargado las fotos a la PC, uso la Wacom y con edición por zonas me hago de una foto más atractiva.
Si tuviera dinero y si tuviera luces, si tuviera flash y trajera asistentes cargando reflectores, si tuviera lentes excelentes y cámaras con la mejor tecnología tal vez tuviera la obstinación por sacar la captura perfecta… pero tengo tiempo, entusiasmo y Photoshop… ¿para qué me la complico?
Por ejemplo, el sábado pasado anduve en la universidad de Stanford donde se celebraba el PowWow, una reunión de tribus indígenas americanas.
En esta captura del danzante mechica traté de retratar la contradicción ideológica de la tribu nativo-mexicana y la bandera estado-unidense. Hice muchas tomas porque buscaba el brazo extendido haciendo vibrar a las sonajas y la bandera en una posición agradable.
Como se pueden imaginar, el rango dinámico captado por la cámara no es el mismo que el de mis ojos. El danzante salió con muy buenos colores y niveles de luz pero el fondo salió muy claro. Así que con un poco de edición por zonas me fue posible regresarle algo de lo que recuerdo haber visto.