El segundo domingo del mes, el domingo en el que tocamos en la parroquia de Santa Clara. El coro es minúsculo, 5 personas, 2 guitarras, 1 bajo, 1 cajón, 1 flauta, y 1 clarinete. Cantos variados con influencias mexicanas, americanas y argentinas.
La verdad me encanta, hasta hoy, este nuevo coro es el mejor coro en el que he estado. No es un club social, ni tampoco una escuela de música, es una comunión musical y cada quien lleva lo que sabe hacer para hacer música bonita. Hay que disfrutarlo mientras dure.
En varias ocasiones he recibido comentarios en estas entradas donde muy amablemente me piden ordenan que les pasen la lista de todos los acordes de guitarra y que se las envíe a su correo.
En esos casos, no respondo, se me hace muy ruda la forma de pedir ayuda.
En esta entrada les comparto un sitio magnífico para aquellos que quiren listas de acordes.
Se van a deleitar de tantos acordes que tienen y tantas variantes. En la página principal tienen los acordes basicotes y aburridos que todo mundo se sabe. Cabe mencionar que este sitio usa los nombres de notas de una sola letra (p.e. C, D, E) en lugar de las sílabas de solfeo (p.e. do, re, mi). Para evitar confusiones, les dejo la traducción:
C
do
D
re
E
mi
F
fa
G
sol
A
la
B
si
Puedes explorar por nota raíz siguiendo los enlaces después del texto Browse By Root Note. Una vez que das un clic sobre el nombre de un acorde te dan todas las variantes de ese acorde; por ejemplo, aquí tienen las variantes de un acorde muy bossa nova; G6/9.
Hoy fuimos a tocar a un lugar nuevo: Angelica’s Bistro. Es un restaurante peculiar pues parece una fusión de una casa de antigüedades con una cocina. El lugar tiene un aspecto de tienda de un pueblito que está en el centro de la nada y que vende puras cosas antediluvianas. En las paredes puedes ver un montón de pinturas enmarcadas y algunos muebles con vajillas y cristales. Todo tiene una etiquetita con números de al menos 3 cifras. Cuidado es lo que debes de tener al andar para no ir a tumbar nada. No creo que quieras salir con una cuenta de 500 dólares cuando lo único que comiste fue una ensalada César.
Después de probar el sonido bajamos como grupo. Empezamos. “La noche”. Un canto folclórico sin música pero con la magia que cautiva a la audiencia. Al terminar el último soplo musical David comienza a interpretar algunas notas en su guitarra.
Fue una noche flamenca en Angelica’s Bistro. Baile. Pasión. Fuerza. Destreza. Cante. Color.
La clientéla abarrotó el lugar. Los meseros disfrutaron de las torpezas que se dan cuando el lugar está repleto. Hubieron muchos aplausos. Muchos gritos. Y hasta el coro que suena “encore” que viene siendo el equivalente a “!otra, otra!”.
Hoy fuimos a tocar a un pueblito que está como a 25 minutos al sur de donde vivimos. Es un pueblo pequeño que está cerca de algunas viñerías.
El bar donde tocamos es un bar de vinos, paninis, ensaladitas y algunos otros aperitivos. Tiene un ambiente muy acogedor y una clientéla que disfruta de música suave con toque jazzy y original. Eso es importante, ya que con JFB solo tocamos música original y no de otros artistas.
La noche estuvo bien. Tocamos muy agusto, tomamos buen vino y nos pagaron muy bien. Quieren que regresemos. Por mí, encantado :-).